lunes, 18 de julio de 2011

Interesante... Las Palabras Tienen la Palabra / ¿Por qué díselo y no dícelo?

Las etimologías son las raíces de las palabras. Tenemos por ejemplo la hidrofobia? ¿Qué es? Pues es una enfermedad que con frecuencia ataca a los perros y luego el can ataca a la gente. Es lo que comúnmente se conoce como la rabia. Pero si estudiamos las raíces veremos que en griego hidro es agua y fobia es horror o aversión. (1)
¿Entonces por qué le dicen hidrofobia a la rabia? Pues porque el animalito, cuando está contagiado por esa terrible enfermedad, no soporta la presencia del agua. (2)
Ahora ya estamos viendo claramente por qué tanta euforia por conocer de dónde viene una palabra. Es una forma de saber el significado de la palabra misma y saber también cómo se escribe, aparte de que las etimologías son la historia viva de nuestro lenguaje.
Una palabra que ha sido causa de muchas discusiones es el imperativo ?díselo?. Díselo a tu mamá, díselo a quien más confianza le tengas? etc. Nada más lo escribo así e inmediatamente alguien protesta: ¿Qué te pasa? ¿Por qué díselo con s? Dícelo es con c.
Empieza luego una larga explicación que no debía ser tan complicada pero generalmente el que protesta está tan seguro de que es un error de la otra persona, que no escucha la explicación y sigue ?montado en su macho?.
Así que se lo voy a explicar con mucho gusto y si usted no se monta en su macho me lo va a entender fácilmente. Lo que pasa es que creemos que ?díselo? es igual que ?lo dice? y en ese caso sí sería con C. Pero no es así.
?Dícelo? se separaría en dos partes dice (yo digo, tú dices, él dice) y el neutro lo.
Pero ése no es el caso. Díselo debe separarse en tres partes Dí?se-lo. ¿Por qué? Porque en este caso el imperativo del verbo decir está dirigido a ti, entonces es di.
Luego (y aquí viene la esencia de todo) el se es un pronombre? Es como si dijéramos se lo dices? di (tu) se (a él) y el artículo neutro lo.
Yo sé que está un poco enredado pero mire: díselo es equivalente a ?te ordeno que se lo digas? ¿Ya lo entendió? Pues espero que sí, y si no repáselo y lo va a entender. Lo importante es que recuerde que es díselo y no dícelo.
Díselo a tus amigos? que cuando escriban esta palabra, en este sentido y con este significado, no la vayan a poner con C? y si alguien lo escribe así díselo a tu maestro o maestra? ella lo entenderá.
Por si las dudas
1. Hidrofobia. Tengo algunos amigos que sin perros, ya contrajeron la hidrofobia. Le tienen horror al agua, o sea que se bañan allá cada y cuando.
2. Agua. Mi primo Gerundio no tiene rabia pero acepta bañarse sólo una vez al año ?necesítelo o no lo necesite?...
Pregunta: ¿Por qué se dice por ejemplo en un anuncio que ofrecen una lavadora de nueve kilos? ¿No cree que debería decir de nueve kilogramos, porque kilos podría ser kilowatts o kilómetros o cualquiera otra medida que contenga mil unidades?
Respuesta: No. El Diccionario de la Real Academia Española señala la palabra kilo, entre otras cosas, como una forma abreviada de decir kilogramos.

sábado, 16 de julio de 2011

Dualidad



No mires a la vida como una dualidad. No mires a la vida como un conflicto, porque no lo es. Y lo sé: no lo es. Yo lo he experimentado, no lo es. Es una totalidad, una pieza, y todas las cosas encajan en ella. Sólo tienes que descubrir cómo dejar que encajen, cómo permitirles encajar. Permíteles que encajen unas en otras. Es una bella totalidad.

El odio no destruye el amor, sólo destruye su ranciedad. Es una limpieza. Si lo comprendes, le estarás agradecido; y si puedes estarle agradecido, has comprendido. Ahora nada puede destruir tu amor, pues ahora estás realmente enraizado por primera vez; ahora puedes absorber la tormenta y fortalecerte con ella, enriquecerte con ella.

Y si me preguntas, si existiese la posibilidad de un mundo sin odio, yo no lo elegiría; sería un mundo absolutamente aburrido y estaría muerto. Puede que fuese dulce, pero sería demasiado dulce, anhelarías la sal. Si fuese posible un mundo sin ira, yo no lo elegiría; porque la compasión sola, sin ira, no tendría vida. El opuesto aporta la tensión, el opuesto aporta el temple. Cuando el hierro ordinario pasa a través del fuego se convierte en acero; sin fuego no puede convertirse en acero. Y cuanto más alta sea la temperatura, mejor será el temple, la fuerza del acero.

Si tu compasión puede pasar a través de la ira, entonces cuanto más alta sea la temperatura de tu ira, mejor será el temple y la fuerza de la compasión

Dar y recibir


Cada vez que inspiras y espiras, participas en un proceso de dar y recibir que es vital para el mundo material y espiritual. Con cada inhalación absorbes el oxígeno y el nitrógeno que necesitas para existir, y con cada exhalación devuelves el anhídrido carbónico del que se nutre todo el mundo de las plantas. El ciclo de dar y recibir generosamente es exactamente el mismo que el acto de respirar.

Mira a tu alrededor y observa que todo en nuestro universo es resultado de dar y recibir. Toda la cadena alimenticia representa dar y tomar vida, para luego volver a dar en un ciclo infinito de manifestación material. Los gusanos que comen los pájaros, la comida que es el pájaro, el reciclado de la carne del pájaro y así sucesivamente.

Todo eso tiene que producirse aquí, en este universo. No es algo que salga y luego vuelva a entrar. Se trata simplemente, de un proceso de dar y recibir diferentes formas de energía. El hierro de tu corriente sanguínea forma parte de la infinita oferta de hierro que regresará de otra forma una vez que tú hayas abandonado el mundo físico, quizás en las alas de un murciélago. Tú aportas tu propia oferta de hierro y tomas lo mismo. Dar y recibir es una función natural de la vida.

Tú envías energía amorosa para conectarte con aquello que deseas y ésta se te devuelve. Es una acción de dar y recibir. No obstante, puedes interferir en esta progresión natural del dar y recibir al aferrarte egoístamente a lo que se manifieste en tu mundo material y detener el flujo de energía que aporta abundancia. Esta conciencia de escasez es obra del ego, que siempre se siente incompleto porque está convencido de hallarse separado de Dios.


El flujo natural de dar y recibir puede detenerse con la tacañería y la acumulación. El proceso funciona de la misma forma a nivel espiritual. Tú envías amor y afabilidad, que te son devueltos multiplicado por diez. En realidad, en eso consiste precisamente la manifestación
.

viernes, 6 de mayo de 2011

El silencio es...

La capacidad de pensar, sin tener que convencer, ni discutir.
La capacidad de volar sin límites y sin esfuerzo.
La capacidad de caminar sin distraerte y disfrutando de lo que forma parte del camino.
La capacidad de observar con libertad, sin perturbar, ni sentirte perturbado.
La capacidad de oír sin tener que escuchar, ni interrumpir.
La capacidad de ilusionarte, soñar e imaginar sin crear incomodidad.
La capacidad de disfrutar de una flor sin robarle su aroma, ni condenarla a morir.
Y sobre todo la capacidad de entender, comprender y verte como eres visto por Él.
La verdad de Dios sólo se puede conocer en absoluto silencio. Pero no estamos hablando sólo del silencio exterior, sino también del silencio interior.
Si al cerrar tus ojos tu mente está en silencio, la puerta está abierta para entender y poder reconocer la realidad que te impulsa a vivir. Pero si no, es porque necesitamos aprender a hacer silencio, a callar todas las voces que nos confunden y desorientan para poder oír Su voz con claridad.

“Y por supuesto, sólo en profundo silencio podrás comprender lo que significa todo esto que acabas de leer y además, disfrutar de todas esas capacidades que Él nos ha dado”

viernes, 29 de abril de 2011

¿Con quién luchamos?


Un viejo ermitaño, una de esas personas que por amor a Dios se retiran a la soledad del desierto, del bosque o de las montañas para solamente dedicarse a la oración y a la penitencia, se quejaba a menudo de que tenía demasiado trabajo.
Un día una de las personas que le visitó, le preguntó: –¿Cómo es posible que tenga tanto trabajo si está solo en medio de la nada?
El ermitaño contestó: –Tengo que adiestrar a dos halcones, entrenar a dos águilas, mantener quietos a dos conejos, vigilar una serpiente, cargar un asno y domar un león.
El visitante miró alrededor esperando ver algunos animales, pero no vio a ninguno.
–¿Y dónde están todos estos animales? Preguntó.
Entonces el ermitaño le dio una explicación que enseguida comprendió: –Estos animales, están en nosotros, los tenemos todos los habitantes de este mundo.
Los dos halcones, que son mis ojos, se lanzan sobre toda presa, sea buena o mala y tengo que domarlos para que sólo se lancen sobre la buena.
Las dos águilas, que con sus garras hieren y destrozan, son mis manos y tengo que entrenarlas para que se dediquen a servir a los demás y para que ayuden sin herir.
Los conejos, que son mis pies, siempre quieren ir a donde les plazca, huir de los demás y esquivar las cosas difíciles y tengo que enseñarles a estar quietos aunque haya sufrimientos, problemas o cualquier cosa que les cause disgusto.
Aunque es más difícil vigilar a la serpiente, que es mi lengua, porque aunque se encuentra encerrada en una jaula de treinta y dos barrotes, apenas se abre la puerta, siempre está lista para morder y envenenar a todos los que la rodean. Si no la vigilo de cerca, puede hacer mucho daño.
El caballo es muy obstinado, nunca quiere cumplir con su deber. Es mi cuerpo que siempre está cansado y al que le cuesta muchísimo asumir y llevar las cargas de cada día.
Y finalmente  necesito domar al león, que es mi corazón. Él quiere ser el rey, quiere ser siempre el primero, es muy vanidoso y orgulloso.
¿Te das ahora cuenta del gran trabajo que tengo?

viernes, 22 de abril de 2011

El águila y la serpiente

En el interior de cada persona se libra una gran batalla.
Por un lado se encuentra el águila que asciende.
Todo lo que el águila representa es bondad y belleza.
Esta se eleva muy por encima de las nubes y aun cuando cae en picada hacia los valles, construye su nido en los riscos verticales de las montañas.
Esta águila se alimenta de esfuerzo y entrega, forma también parte de su menú el sacrificio y las luchas.
Está acostumbrada a soportar privaciones y lleva con hidalguía las pruebas.
Nunca se derrota y está siempre dispuesta a volver a empezar.

Al otro lado de nuestro interior se encuentra la escurridiza serpiente, la víbora de cascabel.
Este taimado y engañoso reptil representa los peores aspectos de una persona, su lado oscuro.
La serpiente se alimenta de los fracasos y caídas de las personas.
La depresión es otro de sus bocados y se justifica a sí misma por su presencia en la masa escurridiza.
Por eso nos enseña a huir y a nunca enfrentarnos a nosotros mismos.
Tiene la facilidad de arrastrarnos a los vicios y suscitar en nosotros nuestros más bajos instintos...

La gran pregunta es: ¿Cuál de las dos ganará la batalla por nuestra vida?

La respuesta es más sencilla de lo que nos imaginamos: ¡Ganará la que más alimentemos!

¿A cuál estás alimentando más?

Si en tu vida toma control el fracaso y la mediocridad que te llevan a eludir constantemente tus responsabilidades...
¿No será que dejaste que la serpiente se enseñoreara en tu vida?

Dios no nos creó para el fracaso, y aunque digamos que ésta nos ha traído muchos sinsabores, también es cierto que nos ha regalado experiencias maravillosas y felices junto a nuestros seres queridos.

¡¡Deja de alimentar a la serpiente y de quejarte de tu propia suerte!!

¡¡Si te caíste, sigue el ejemplo del águila y vuélvete a levantar!! 

sábado, 2 de abril de 2011

Interesante

ASUME LO QUE TE CORRESPONDE, SE RESPONSABLE POR TU PROPIA VIDA

"¿Qué significa esto exactamente?"
    1. Asumir responsabilidad significa dejar de culpar a los demás por lo que te pasa y por lo que sientes. Normalmente culpamos a las personas que nos rodean por lo que no sabemos controlar nosotros mismos, (culpamos al vecino, al jefe, al hijo, o por culpa de la economía, o por culpa de mi madre, mi padre o por culpa de mi amigo, etc.)
Hasta que no comprendas perfectamente que tú y nadie más que tú, determinas tus reacciones emocionales a lo que te pasa en la vida, nunca estarás en control de tu vida. Cuando buscas culpar a elementos externos por lo que te pasa y por lo que sientes, en ese momento pierdes tu poder, te pones al efecto, te pones en el papel de víctima y de esa manera creas tu dolor, te  paralisas y no tomas acciones y entras en depresión.
    2. Asumir responsabilidad tampoco significa  culparse a sí mismo. Sé que esto suena medio contradictorio, pero no lo es. Cualquier cosa que te quita poder o placer te pone en papel de víctima. ¡No te conviertas en  una víctima, culpandote de lo que hiciste o no hiciste en el pasado!.
    3. Asumir responsabilidad significa reconocer que Eres el origen de tus pensamientos y que con ellos creas tus emociones y resultados en tu vida, La mayoría vive culpando a otros seres humanos de su infelicidad, esto es hacerse la víctima, es no tomar responsabilidad por su experiencia, si no tomas responsabilidad nunca podrás sentirte realizado.   
    4. Asumir responsabilidad significa aprender a silenciar la pequeña voz dentro de tu cabeza que anuncia la fatalidad, la falta, la pérdida, etc. La buena noticia es que hay una muy buena y eficaz manera de deshacerse de este tipo de negatividad, por ejemplo, con la constante repetición de pensamientos positivos, tales como..
"Todo está bien” 
"Gracias por todo lo que ya tengo" 
Se van deteniendo los pensamientos negativos con los que te atormentas tu mismo. 

    5. Asumir responsabilidad significa tener claro lo que quieres en la vida y tomar acciones  para conseguirlo. Define bien tus metas, para que trabajes en ellas. De esta manera estarás asumiendo la responsabilidad de tu vida. Ahora bien, lo más importante es aprender a disfrutar el proceso, el camino hacía la meta.

    6. Asumir responsabilidad significa ser consciente de la multitud de opciones que tienes en cualquier situación. Darte cuenta que a lo largo del día puedes elegir cómo sentirte. Cuando se te presente una situación difícil en tu vida, puedes pensar  "Puedo elegir pensar otra cosa" La elección es tuya. 
Este es uno de los temas (Responsabilidad)   que vemos y profundizamos en el curso:

 "APRENDIENDO A VIVIR EL PRESENTE". 
7.- Con el propósito de ayudarte a ir  tomando control de tu vida y que puedas ver que puede ser plena y maravillosa, si te decides a tomar el control de ella.
Aprender a asumir la responsabilidad requiere conocimientos y práctica, ya que somos expertos en hacernos las víctimas.

Lo importante es que tomes la desición de iniciar tu proceso de hacerte responsable de tus emociones y tomar el control de ellas para regresar a tu estado natural de FELICIDAD del cual te saliste.